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La Estafa de las Boletas

Ayer algunos medios de prensa informaban de una estafa con un número de RUT. Ésta había afectado a un comerciante de Maldonado. Como me interesa el tema de impuestos, empecé a preguntarme cómo podía darse eso. No entendía como si una persona encuentra una libreta de boletas, podía llegar a beneficiarse delinquiendo.

Boletas de compra

Origen de imagen: http://www.impresosmanrique.com/foto-boletas.jpg

Hoy la noticia fue ampliada por Subrayado y me hice la idea un poco más clara. Así que aquí explico cómo funcionaba la estafa de las boletas y cómo cualquier empresario puede defenderse de ella.

La estafa

Resulta que hace un tiempo, un kioskero del departamento de Maldonado, perdió una libreta de boletas. Las libretas de boletas de venta contado las imprimen imprentas autorizadas por DGI, tienen una numeración única y un vencimiento de 2 años desde la fecha de solicitud. Esto último es relativamente nuevo. Además tienen un código QR que genera la imprenta para que se pueda validar la autenticidad y validez de una boleta.

El perpetrador de la estafa, encontró una libreta de boletas del kioskero y resultó que tenía una empresa. La estafa funcionaba de la siguiente forma:

Cuando el estafador tenía que facturar montos grandes a uno de sus clientes, usaba las facturas del kioskero. De esa forma, solo declaraba a la DGI las facturas de montos pequeños, y por lo tanto, pagaba IVA sobre las ventas con sus boletas y no sobre las ventas donde usaba las facturas del kioskero. El IVA funciona como un pasamanos entre el cliente final y la DGI. El empresario que factura es el encargado de cobrar el IVA y pasarlo a la DGI. Si un consumidor final compra un servicio de 1000 dólares + IVA, le paga a la empresa proveedora 1220 dólares. 1000 dólares se los queda el empresario para cubrir sus costos, ganancias y otros impuestos que correspondieran, y 220 dólares los vuelca a la DGI en una declaración mensual de la facturación.

Con esos datos de pago de IVA, la DGI puede saber qué empresas facturan más de ciertos montos que son franjas de tipos de contribuyentes. Pero la DGI también realiza análisis cruzados con otras empresas que descuentan IVA al ser intermediarias. Volvamos al ejemplo: si un consumidor final compra una heladera de 1000 dólares + IVA, paga a la tienda 1220 dólares en total. La tienda compró al importador esa heladera por 500 + IVA (total de 610 dólares). Entonces, de los 220 dólares que le corresponde pagar a la DGI, 110 dólares los paga la tienda y 110 dólares el importador. Lo que hace la tienda es descontar el IVA de sus facturas de compra sobre las facturas de ventas.

Lo que hacía el Estafador era guardarse el IVA, así que por cada venta que hacía, no solo tenía su ganancia sobre los precios de lista de su empresa, sino que además se quedaba con un 18,03% del total de la venta.

Con el cruzamiento de datos con otras empresas, la DGI detectó que el kioskero estaba facturando más que lo que estaba declarando y no aportaba el IVA que correspondía. Así que el estafador se quedaba con dinero de la DGI y cargaba con la responsabilidad al kioskero. La DGI sacó las cuentas y determinó que el kioskero era un gran contribuyente y que debía 1 millón de dólares en impuestos impagos que deberían incluir también multas y recargos.

Con colaboración del kioskero, logró encontrase al estafador, como indica la nota de prensa. La avaricia del estafador hizo que no midiera bien sus pasos e hizo saltar las alarmas que llevaron a que su crimen no quedara impune. Igual que Al Capone, el cual no fue preso por su accionar mafioso y los homicidios que se le computan, sino porque evadió impuestos de forma tan notoria, que el IRS (la DGI de EEUU) logró descubrirlo, detenerlo y llevarlo a juicio.

Cómo prevenirse

Lo primero que hay que hacer es tratar de no perder boletas o facturas en blanco. Eso es fácil. Pero también hay otras cosas inteligentes para hacer. Aquí una lista lo más completa posible:

  1. Cuidar las facturas y las boletas en blanco, ya que son documentos oficiales.
  2. Imprimir solo las facturas y boletas que se necesitan por un corto tiempo. Mi recomendación es un año o poco más, y obviamente no más de 2 años, ya que tienen vencimiento.
  3. En caso de perder documentación de la empresa (boletas, facturas, recibos, compras, etc.) hacer la denuncia policial correspondiente.
  4. Llevar la contabilidad con un Contador o estudio contable que pueda asesorar al cliente sobre todos esos casos y trámites necesarios.
  5. Destruir o inutilizar la documentación vencida sin utilizar.
  6. No tratar de engañar al sistema. Cada día es más la información que la DGI tiene sobre las empresas y el cruzamiento de información puede detectar cosas fuera de lugar.

Desde el punto de vista del consumidor, o empresa que compra a otra, también hay formas de detectar la evasión. Sigue estos pasos para no ser parte de ella.

  1. Comprobar que el nombre de la razón social corresponde con la persona o empresa que vende el servicio.
  2. Validar el QR de la boleta si se desconfía o no se conoce a la empresa.
  3. Verifica que la boleta o factura entregada está dentro de la fecha de vencimiento.
  4. Mira bien que la boleta o factura contenga todo los elementos requeridos. Esto son: Razón Social, RUT, código QR, pie de imprenta, fecha de vencimiento del documento junto al pie de imprenta. La fecha de vencimiento de una factura de crédito es otra cosa y no es preimpresa o se escribe manualmente.
  5. Reclamar al vendedor la boleta, ticket o factura en caso de que no la entregue.
  6. Llevarse siempre la boleta o ticket en los restaurantes y destruirla en casa si es que no se desea guardar.
  7. Guardar las boletas y tickets por al menos el tiempo que dure la garantía del producto. Si no es un producto con una garantía específica, guárdalas por un tiempo prudencial de reclamo. Piensa en 30 a 60 días en la mayoría de los casos.

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